Neuraan

Para operaciones de 1,000+ empleados

Agentes de IA que coordinan
operaciones de campo
de principio a fin.

Desde planear la operación hasta validar que una instalación, entrega o servicio ocurrió. El agente cruza tus sistemas, detecta excepciones, coordina la respuesta y deja cada resultado listo para decidir.

Workspace de Neuraan: cuatro agentes de un mismo proceso, uno por etapa, en una sola fila.

Un equipo de agentes especializados, trabajando sobre la misma operación.

La operación de campo no falla en un solo punto

Falla cuando la planeación vive en un archivo, el trabajo se coordina por mensajes y la confirmación llega tarde o no llega.

Alguien descarga información de varios sistemas para decidir qué mover. Alguien persigue al técnico, al repartidor o al cliente para que el trabajo ocurra. Alguien más reconstruye después qué pasó y por qué se desvió.

Nuestros agentes conectan esas etapas: convierten datos dispersos en una acción, acompañan la ejecución y dejan una medición real para corregir la siguiente decisión.

El proceso corre completo. Tu gente se queda donde su criterio decide.

No es un asistente que ayuda con una parte. El agente toma el caso, lo lleva por todas sus etapas y lo cierra. Tu equipo no desaparece del proceso: deja de empujarlo y se queda en los dos lugares donde hace falta una persona, definir las reglas antes y decidir la excepción cuando aparece.

  1. Tu gente

    Define el objetivo del proceso, las reglas y los límites de lo que el agente puede decidir solo.

  2. El agente

    Toma el caso en cuanto entra, sin esperar a que alguien lo asigne.

  3. El agente

    Ejecuta las etapas del proceso en los sistemas donde vive: consulta, valida, actualiza y deja registro de cada paso.

  4. El agente

    Resuelve las variaciones que ya están previstas en las reglas, sin preguntar.

  5. Tu gente

    Decide la excepción que las reglas no cubren. El agente se detiene, entrega el caso con todo el contexto y espera.

  6. El agente

    Cierra el caso y deja el resultado en el sistema.

  7. Tu gente

    Revisa lo que pasó y ajusta la regla. La excepción de hoy es el caso normal del mes que entra.

Las dos etapas de tu gente son las que hoy no alcanzan a hacer bien, porque el día se va en las otras cinco.

Cuatro formas en que un proceso depende de una persona

Cambia la industria, cambia el sistema, no cambia el patrón. Estos agentes ya están construidos. Lo que se hace en tu empresa no es inventarlos, es adaptarlos a tus sistemas, a tus reglas y a las excepciones de tu operación.

Alguien tiene que perseguir a otro para que el proceso avance

El caso está abierto, el recurso está disponible, y todo se detiene porque alguien no contesta, no confirma o no aprueba. Tu equipo marca, deja recado, vuelve a marcar.

El agente contacta, negocia, insiste en el canal donde sí responden, y escala a una persona solo cuando el caso lo amerita.

Alguien rehace el mismo trabajo mecánico todos los días

Bajar de un sistema, cruzar contra catálogos, ajustar, subir a otro sistema, armar el reporte. Mañana desde cero. Y buena parte de ese tiempo no es trabajo: es esperar a que el sistema termine mientras un especialista caro mira la pantalla.

El agente ejecuta la secuencia completa, aplica tus reglas y tus catálogos, y entrega el resultado listo para tu visto bueno. Nunca ejecuta sin esa confirmación.

Te enteras cuando ya no puedes hacer nada

El reporte llega treinta días tarde. El consumo fuera de rango se detecta el mes siguiente. La entrega que no se hizo se sabe cuando el cliente reclama, y solo de los que reclaman.

El agente consolida a diario en vez de a fin de mes, avisa cuando un caso se acerca al límite en lugar de después de cruzarlo, y produce la primera medición real de lo que hoy nadie mide.

El caso se queda en el limbo entre dos áreas

Dos departamentos que se pasan trabajo sin formato único, sin dueño y sin trazabilidad. El material queda bloqueado, la nota de crédito no se recupera, y nadie se entera hasta la junta de seguimiento.

El agente amarra el proceso desde una sola fuente, mantiene la trazabilidad de punta a punta y alerta lo que lleva demasiado tiempo detenido.

No empiezas desde cero, y no terminas con un genérico

Los agentes ya existen. Lo que no existe todavía es el modelo de tu operación: tus excepciones, tus reglas no escritas, quién decide qué. Eso es lo que validamos en el piloto y es lo que hace que el agente aguante tu realidad y no solo una demo.

Si tu operación no aparece aquí

Es probable que igual encaje. El filtro no es la industria ni el sistema que uses, es si tu proceso central depende de que la gente empuje. Si una parte importante del día de tu equipo se va en eso, ahí hay un agente.

Tu operación no comparte infraestructura con nadie

Nube privada dedicada, no un espacio apartado dentro de una plataforma compartida. La diferencia importa cuando tu área de riesgos pregunta con quién comparten servidor tus datos. La respuesta es con nadie.

Tus datos no entrenan modelos externos. Ni los nuestros ni los de ningún proveedor de modelos.

Cada herramienta que ejecuta el agente corre en un entorno aislado y se valida antes de ejecutarse, para que una herramienta mal construida no alcance el resto del sistema.

Segundo factor obligatorio, sesiones de corta duración y detección de accesos anómalos por agente y por herramienta.

Empieza por un proceso

No hace falta que creas la visión completa. Escoge el proceso que hoy consume más horas de tu equipo en perseguir a alguien, y en cuatro a seis semanas sabes si funciona con datos tuyos.

20 minutos, sin presentación de ventas. Si tu proceso no encaja, te lo decimos en la llamada.